Tener el monitor demasiado bajo es una de las causas más comunes de dolor cervical cuando trabajas frente al ordenador.
Cuando la pantalla está por debajo del nivel de los ojos, tu cuello se inclina hacia adelante de forma constante, generando tensión y fatiga.
En este artículo te explico qué hacer si tu monitor está demasiado bajo y cómo solucionarlo fácilmente.

Cómo saber si tu monitor está demasiado bajo
Puedes identificarlo fácilmente si:
- miras hacia abajo para ver la pantalla
- sientes tensión en el cuello tras pocas horas
- tiendes a encorvarte
Una señal clara es que el borde superior del monitor está por debajo de tu línea de visión.
Por qué esto provoca dolor cervical
El cuello no está diseñado para estar inclinado durante largos periodos.
Cuando trabajas con el monitor bajo:
- aumentas la carga sobre la zona cervical
- adelantas la cabeza
- generas tensión muscular constante
Con el tiempo, esto provoca molestias e incluso dolor crónico.
Soluciones rápidas para elevar el monitor
Tienes varias opciones:
- usar un soporte para monitor
- colocar un elevador
- ajustar la altura de la mesa o silla
La solución más efectiva es elevar la pantalla hasta la altura de los ojos.
Qué hacer si usas portátil
El problema es aún mayor con portátiles.
La mejor solución es:
- elevar el portátil
- usar teclado y ratón externos
Esto evita que tengas que inclinar la cabeza hacia abajo.
Alternativas temporales (no ideales)
Puedes usar:
- libros
- cajas
- soportes improvisados
Pero deben ser estables.
A largo plazo, es mejor usar una solución específica.
Relación con la altura correcta
Para evitar errores, recuerda:
El borde superior de la pantalla debe estar a la altura de los ojos.
Si quieres verlo en detalle:
Altura correcta del monitor
Soluciones recomendadas
Si necesitas una solución definitiva:
Puedes ver aquí opciones recomendadas:
Mejores soportes para monitor ergonómicos
Conclusión
Un monitor demasiado bajo es una de las principales causas de dolor cervical.
La solución es sencilla: elevar la pantalla correctamente.
Un pequeño ajuste puede mejorar significativamente tu postura y tu comodidad diaria.